viernes, 2 de diciembre de 2011

El tren de Jaén

EL TREN DE LA MUERTE

Durante el verano de 1936, en plena guerra civil se produjo el primer fusilamiento en masa, aún cuando todavía no se había producido ningún importante enfrentamiento bélico. El día 12 de agosto ingresaron en la Cárcel Modelo de Madrid, los 40 supervivientes de la masacre que se produjo en él anden de la estación de Vallecas, al llegar el tren procedente de Jaén con unos 300 presos destinados a las cárceles madrileñas. Entre los que salvaron milagrosamente la vida se encontraban dos ex-alumnos del Colegio de El Escorial, que tras pasar un tremendo calvario, fueron llevados primeramente al Ayuntamiento de Vallecas, después a la Casa del Pueblo de la misma localidad y por último, un desfile por varias checas de la capital hasta terminar por fin en la Cárcel Modelo donde se hacinaban cientos de presos comunes y miles de detenidos por el Frente Popular. Entrando, aún con el susto metido en el cuerpo, pudieron relatar a sus compañeros lo sucedido.

Venían de Jaén unos trescientos detenidos, prensados en el tren. Cerca ya de Madrid, en Villaverde, se apoderaron de ellos los milicianos del pueblo, a pesar de los cuarenta guardias civiles encargados de su custodia, y comienzan allí mismo el fusilamiento más feroz e inhumano en grupos de veinticinco, sin indagar sus personas ni delitos. Hay tristes escenas de padres, que presencian la muerte de sus hijos y viceversa. El Obispo de Jaén, Excmo. E Ilustrísimo Sr. Don Manuel Basulto, cae de rodillas exclamando:

Perdona, Señor, mis pecados y perdona también a mis asesinos:

---Esto es una infamia, exclama su hermana Teresa, yo soy una pobre mujer.
---No te apures, se le contesta, a ti te matará una mujer.

Y acto seguido, se adelanta una desgreñada miliciana llamada Josefa Coso "La Pecosa", que la sacrifica allí mismo a sangre fría. Cuando faltaban unos cuarenta, se adelanta del grupo Leocadio, joven de 19 años, y, encarándose con el jefe de milicias, le dice que él responde con su vida de todos los del grupo remanente. Y ¡oh prodigio! El feroz mandamás suspende las ejecuciones amenazándole:

---¡Ay de ti, si me engañas! Llevad a éstos a Vallecas y que demuestren su inocencia.

Hasta aquí el relato de lo sucedido por el testigo. Pero la historia completa según los documentos es la siguiente:


"El Excmo. E Ilmo. Sr. Obispo de Jaén, Don Manuel Basulto Jiménez, fue traído de aquella ciudad para ser asesinado en el lugar conocido con el nombre de "Pozo del Tío Raimundo", próximo al Cerro de Santa Catalina, del término de Vallecas (Madrid), en unión de su hermana y del Deán y Vicario General de aquella Diócesis, Don Félix Pérez Portela.

Las expresadas víctimas, juntamente con unos doscientos detenidos de aquella provincia, bajo pretexto de ser trasladados a la Prisión de Alcalá de Henares, fueron conducidos a un tren especial que sobre las once de la noche del día 11 de agosto de 1936 salió de Jaén custodiado por fuerza armada, siendo el trayecto constantemente vejados por las turbas que esperaban en las estaciones de paso y que los insultaban y apedreaban, llegando el convoy a Villaverde (Madrid), donde fue detenido por los marxistas, que con gran insistencia pedían les fueran entregados los presos para asesinarlos. El Jefe de la fuerza que venía custodiando a los detenidos habló entonces por teléfono con el Ministro de la Gobernación rojo, y el resultado de la conferencia fue retirar las fuerzas mencionadas, dejando en poder de la chusma a los ocupantes del tren, que fue desviado de su trayectoria a Madrid y llevado a una vía o ramal de circunvalación hasta las inmediaciones del lugar ya mencionado del "Pozo del Tío Raimundo". Rápidamente empezaron los criminales a hacer bajar del tren tandas de presos, que eran colocados junto a un terraplén y frente a tres ametralladoras, siendo asesinados el Excelentísimo e Ilmo. Sr. Obispo y el Vicario General Don Félix Pérez Portela. La hermana del Sr. Obispo, que era la única persona del sexo femenino de la expedición, llamada doña Teresa Basulto Jiménez, fue asesinada individualmente por una miliciana que se brindó a realizarlo, llamada Josefa Coso "La Pecosa", que disparó su pistola sobre la mencionada señora, ocasionándola la muerte; continuando la matanza a mansalva del resto de los detenidos, siendo presenciado este espectáculo por unas dos mil personas, que hacían ostensible su alegría con enorme vocerío. Estos asesinatos, que comenzaron en las primeras horas de la mañana del 12 de agosto de 1936, fueron seguidos del despojo de los cadáveres de las víctimas, efectuado por la multitud y por las milicias, que se apoderaron de cuantos objetos tuvieran algo de valor, cometiendo actos de profanación y escarnio y llevando parte del producto de la rapiña al local del Comité de Sangre de Vallecas, cuyos dirigentes fueron, con otros, los máximos responsables del crimen relatado".

LOS PRIMEROS ASESINATOS EN LA ESTACIÓN DEL POZO

Así el mismo día 10 de agosto de 1936, y después de la salida de un primer tren repleto de presos procedentes de la catedral de Jaén –convertida en prisión donde se encontraban 1.200 presos procedentes de la misma capital y de otras localidades de la provincia - con destino a la cárcel de Alcalá de Henares vía Madrid, se organizó otra consecutiva expedición –en un segundo tren- también procedente de Jaén capital con otros 250 presos y con el mismo destino que el anterior. Horas antes de que éste segundo tren llegara a Vallecas, hizo una parada en el cercano y anterior pueblo de Perales del Río, según declaración de don Venancio Martínez González, el 19 de diciembre de 1939, ante los jueces de la Causa General.

Desde entonces el llamado segundo Tren de la Muerte que llegó el día 12 del mismo mes a las proximidades de Madrid, la entonces cercana localidad de San Cristóbal de los Ángeles, donde se encontraba la "estación o apeadero de Santa Catalina" cercana al pueblo de Vallecas, allí, un abundante número de milicias armadas procedentes de dicho pueblo les esperaban en el apeadero, haciéndose de inmediato con los diez vagones del convoy y conduciéndolos acto seguido a un lugar llamado "El Pozo del Tío Raimundo".

En éste segundo tren, según declaró el superviviente don Andrés Portillo Ruiz, bajo juramento en la Causa General:

“Entonces como ya estábamos en poder de los rojos, estos pusieron el tren en marcha con dirección a Alcalá de Henares, pasado en ésta línea el apeadero de Santa Catalina, hay un sitio que se llama ‘POZO DEL TIO RAIMUNDO’ donde paró el tren y bajando a los detenidos por la cabeza del tren de 10 en 10 no sin antes quitarles todo cuanto a ellos se les figuraba de valor...”

Acto seguido les hicieron bajar a todos, y en pequeños grupos los fueron fusilando en el repecho que había próximo al cerro de Santa Catalina, mientras que unos 40 lograron salvarse saltando del tren en el momento de ser éste detenido en aquel apeadero. Estos fueron seguidamente detenidos y conducidos al pueblo de Vallecas, donde después de una larga deliberación entre milicianos y miembros de los comités del pueblo, fueron posteriormente conducidos a la cárcel Modelo de la capital, según relata en su libro Don Ángel Aparicio Alonso:

Un día llegaron SEIS detenidos procedentes de Jaén. Eran los supervivientes del ‘tren de la muerte’, que fue detenido en Vallecas... Nos contaron el caso del sacerdote al que torearon y mataron con un estoque, como si de un toro se tratara”.

Algunos de ellos serían más tarde asesinados en Paracuellos, mientras que todos los demás unos 189, fueron enterrados en dos nuevas zanjas abiertas junto a las tapias del cementerio de Vallecas.

Después de la guerra, se lograron rescatar un total de 206 cadáveres entre ellos el del Sr. Obispo de Jaén Monseñor Manuel Basulto Jiménez, junto con su hermana Teresa y el Vicario General D. Félix Pérez Portela y demás compañeros, los cuales fueron exhumados y trasladados a sus lugares de origen. En la catedral de Jaén se encuentran varias lápidas de mármol con los nombres de todos ellos, a excepción de algunos y de dos monjas Hijas de la Caridad que también fueron fusiladas.


REPRESIÓN REPUBLICANA

Víctimas de los trenes de la muerte (11 y 12 de agosto de 1936)

Orden cronológico de víctimas:

Primera expedición: 11 de agosto de 1936:

León Álvarez Lara abogado y diputado a cortes.

Carmelo Torres Romero jefe local de falange.

Ramón Contreras Graciano scrio. provincial del SEU.

José Cos Serrano abogado, diputado a cortes en 1933 y presidente de la

federación de labradores de Jaén.

Vicente de la Riva Galán sacerdote.

Luis Funes Morales propietario.

Fernando López Obregón notario y exgobernador.

José María Marín Acuña párroco de Nª Sª de Zocueca, Bailén.

Peinado Burgos, Martín propietario.

Juan Antonio Torres Romero exgobernador civil de granada.

Luis Ventura Balañá catedrático de instituto.

Segunda expedición: 12 de agosto de 1936

Casto Alcalá Fernández 60 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Antonio Alfonso Lázaro 49 años, maestro de obras, vecino de Cazorla.

Cristóbal Almansa Pérez 38 años, comerciante, vecino de Cazorla.

Antonio Aranda Moreno 65 años, propietario, vecino de Cazorla.

Juan Ardoy Ardoy 32 años, estudiante, vecino de Beas de Segura.

Ángel Ayllón Cazalla vecino de Adamuz (Córdoba).

Rafael Ayllón Ceballos vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Ayllón Galán vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Ayllón García vecino de Adamuz (Córdoba).

Manuel Ayllón Pino vecino de Adamuz (Córdoba).

Francisco Bálmez de la Torre 38 años, propietario, vecino de Cazorla.

Manuel Basulto Jiménez obispo de Jaén, vecino de Jaén.

Teresa Basulto Jiménez hermana del obispo, vecino de Jaén.

José Bautista Melero 40 años, chofer, vecino de Cazorla.

Salvador Bueno Bueno propietario, vecino de Villanueva del Arzobispo (?).

José Cabezas Marti 39 años, empleado municipal, vecino de Peal de Becerro.

Salvador Campillo Ancho 44 años, farmacéutico, vecino de Beas de Segura.

Francisco Campillo Avilés 32 años, industrial, vecino de Beas de Segura.

Antonio Cano Navarro vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan J. Cano Pozo vecino de Adamuz (Córdoba).

Gregorio Castañera Cano 50 años, del campo, vecino de Cazorla.

Antonio Cerezo González vecino de Adamuz (Córdoba).

Amadeo Colodro Hernández 28 años, chofer, vecino de Peal de Becerro.

Juan Colodro Sedeño 53 años, panadero, vecino de Peal de Becerro.

Federico Conejero Rácena vecino de Vilches.

Antonio Cruz Ruiz vecino de Villacarrillo.

Ángel Cuadrado Agüera vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Cuadrado Carrasco vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Cuadrado Cerezo vecino de Adamuz (Córdoba).

Cristóbal Cuadrado Pachón vecino de Adamuz (Córdoba).

Francisco Cuadrado Ramírez vecino de Adamuz (Córdoba).

Miguel Cuadros Martínez 54 años, albañil, vecino de Beas de Segura.

Ildefonso De la Torre del Río 50 años, empleado, vecino de Cazorla.

José De la Torre Martínez scrio. judicial, vecino de Beas de Segura.

Lorenzo De Mora y Rojo 45 años, cura párroco, vecino de Peal de Becerro.

Antonio Del Arco Coronado vecino de Villacarrillo.

Antonio Del Real Fernández vecino de Villacarrillo.

Juan Del Real Trillo 26 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

José Díaz Ayllón vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan Enrique Toledano vecino de Adamuz (Córdoba).

Joaquín Fernández Montereal 61 años, empleado, vecino de Peal de Becerro.

Nicolás Fernández Padilla vecino de Vilches.

Tomás Fernández Romero 44 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Tomás Fernández Valenzuela 31 años, presbítero, vecino de Beas de Segura.

Pedro Frías Sánchez 60 años, labrador, vecino de Beas de Segura.

Carlos Fuentes Zafra 70 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Juan de Dios Galán Luque vecino de Adamuz (Córdoba).

Rafael Galán Luque vecino de Adamuz (Córdoba).

Pedro Gallego Mota vecino de Villacarrillo.

Carlos García Amador 37 años, tratante, vecino de Peal de Becerro.

Diego García Ayllón vecino de Adamuz (Córdoba).

Francisco García Cebrián vecino de Adamuz (Córdoba).

Justo García Galán vecino de Adamuz (Córdoba).

Rafael García Galán vecino de Adamuz (Córdoba).

Baldomero García García 31 años, tratante, vecino de Peal de Becerro.

Antonio García Morales vecino de Adamuz (Córdoba).

Salvador García Muñoz vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio García Orozco vecino de Villacarrillo.

Antonio García Ruiz-Ogarrio vecino de Villacarrillo.

Juan García Vázquez 63 años, sacerdote, vecino de Cazorla.

Pedro García Vázquez 61 años, propietario, vecino de Cazorla.

Pedro Garrizosa López vecino de Cazorla.

Agustín Juan Gómez Hornos 30 años, estudiante, vecino de Beas de Segura.

Fernando Gómez Iribarri 39 años, capitán de artillería, vecino de Cazorla.

Gregorio Gómez Molina vecino de Adamuz (Córdoba).

Ernesto González Vázquez 42 años, labrador, vecino de Cazorla.

Ángel Gutiérrez Fernández 38 años, confitero, vecino de Cazorla.

José Gutiérrez Fernández 37 años, confitero, vecino de Cazorla.

Tomás Gutiérrez Fernández 29 años, confitero, vecino de Cazorla.

Tomás Jiménez Carrascosa 78 años, propietario, vecino de Peal de Becerro.

Antonio Jiménez Reyes vecino de Adamuz (Córdoba).

Obdulio Jiménez Vigil 65 años, labrador, vecino de Beas de Segura.

Juan León Luque vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan López Fernández 39 años, panadero, vecino de Peal de Becerro.

Francisco Lorente Fuentes 43 años, industrial, vecino de Peal de Becerro.

José Luque Ayllón vecino de Adamuz (Córdoba).

Andrés Luque García vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan de Dios Luque Pérez vecino de Adamuz (Córdoba).

José Manrique Moreno 31 años, estudiante, vecino de Cazorla.

José Manrique Ortega 64 años, propietario, vecino de Cazorla.

Vicente Marín Ballesteros vecino de Villacarrillo.

Salvador Marín Fernández vecino de Cazorla.

Manuel Marín León vecino de Villacarrillo.

Pedro Marín Romero 39 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Francisco Mármol Martínez vecino de Villacarrillo.

Atanasio Marti Marín 56 años, empleado municipal, vecino de Peal de Becerro.

Mariano Martín Portela vecino de Jaén.

Ernesto Martínez Bautista 29 años, carpintero, vecino de Cazorla.

Luis Martínez de la Torre vecino de Villacarrillo.

Francisco Martínez Delgado 46 años, industrial, vecino de Cazorla.

Florencio Martínez Martínez 37 años, industrial, vecino de Peal de Becerro.

Mauricio Martínez Ortega 43 años, labrador, vecino de Cazorla.

Juan Martínez Reyes vecino de Vilches.

Antonio Martínez Sánchez vecino de Villacarrillo.

Isidro Martínez Sánchez vecino de Villacarrillo.

Prudencio Mata Díaz 55 años, propietario, vecino de Peal de Becerro.

Nicolás Mata Zafra 75 años, propietario, vecino de Peal de Becerro.

José Medina Blanca vecino de Adamuz (Córdoba).

Carlos Medina Cabello vecino de Adamuz (Córdoba).

Leoncio Milones Morillo vecino de Villacarrillo.

Antonio Molina Castro vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan Molina Cazalla vecino de Adamuz (Córdoba).

Félix Montoro Ortega 59 años, labrador, vecino de Cazorla.

Manuel Mora Quesada vecino de Villacarrillo.

Francisco Mora Soto vecino de Villacarrillo.

Manuel Moreno de la Paz vecino de Villacarrillo.

Cristóbal Moreno Hidalgo vecino de Villacarrillo.

Juan Manuel Moreno Martínez 58 años, propietario, vecino de Cazorla.

Antonio Moya Navarro vecino de Adamuz (Córdoba).

Lucas Muñoz Bezares 43 años, sacerdote, vecino de Beas de Segura.

Agustín Muñoz Maíllo vecino de Adamuz (Córdoba).

Juan Ignacio Muñoz Prieto 43 años, sacerdote, vecino de Beas de Segura.

Pablo Muñoz Serrano 57 años, jornalero, vecino de Cazorla.

Antonio Nájera García vecino de Villacarrillo.

Lorenzo Ojeda Zuloga 30 años, labrador, vecino de Beas de Segura.

Eduardo Ortega Rodríguez labrador, vecino de Cazorla.

Pedro Ortega Rodríguez 53 años, labrador, vecino de Cazorla.

Juan Palacios Emo abogado, vecino de Cazorla.

Francisco Parra Luna vecino de Villacarrillo.

Matías Pastor Orozco vecino de Villacarrillo.

Eusebio Payarés Raya 42 años, empleado municipal, vecino de Peal de Becerro.

Juan Segundo Perales Jiménez 46 años, labrador, vecino de Chilluevar.

Mauricio Pérez Bautista 60 años, scrio. judicial, vecino de Peal de Becerro.

Antonio Pérez Díaz vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Pérez Martínez 41 años, empleado municipal, vecino de Peal de Becerro.

Consuelo Pérez Martínez 41 años, vecino de La Iruela.

Félix Pérez Portela deán de la catedral, vecino de Jaén.

Juan José Pérez Román 40 años, empleado municipal, vecino de Peal de Becerro.

Manuel Pineda Moreno vecino de Adamuz (Córdoba).

Ángel Polaino Gil 50 años, escribiente, vecino de Cazorla.

Isacio Polaino Ortega 23 años, maestro nacional, vecino de Cazorla.

Miguel Polaino Ortega 25 años, perito agrícola, vecino de Cazorla.

Diego Pozo Cazalla vecino de Adamuz (Córdoba).

Alfonso Pulido Jonquera vecino de Villacarrillo.

Fernando Pulido Jorquera vecino de Villacarrillo.

Domingo Ramírez Roldán vecino de Villacarrillo.

Leandro Ramos Martín 62 años, labrador, vecino de Cazorla.

Eufrasio Andrés Real Martínez 53 años, aladrero, vecino de Peal de Becerro.

Alfonso Redondo Redondo vecino de Adamuz (Córdoba).

Bartolomé Redondo Redondo vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Rey Ortega 34 años, labrador, vecino de Cazorla.

Pedro Rey Ortega 30 años, labrador, vecino de Cazorla.

Ignacio Reyes de los Santos 40 años, propietario, vecino de Cazorla.

Ángel Rivas Cabello vecino de Adamuz (Córdoba).

Francisco Rodríguez Conde 55 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Andrés Rodríguez García vecino de Vilches.

Blas Rodríguez Hervás vecino de Vilches.

Eduardo Rodríguez Pérez vecino de Vilches.

Bartolomé Román Cerezo vecino de Adamuz (Córdoba).

Manuel Román Cerezo vecino de Adamuz (Córdoba).

Francisco Román García vecino de Adamuz (Córdoba).

Rogelio Romero Matarán vecino de Villacarrillo.

Francisco Ros Gil 39 años, propietario, vecino de Cazorla.

Juan Ros Ros 28 años, labrador, vecino de Cazorla.

Tomás Ros Sánchez 59 años, propietario, vecino de Cazorla.

Antonio Rosal Pérez vecino de Adamuz (Córdoba).

Julio Ruiz Bautista 39 años, propietario, vecino de Cazorla.

Antonio Ruiz Colodro 55 años, labrador, vecino de Cazorla.

Cristóbal Ruiz Colodro 53 años, labrador, vecino de Cazorla.

Alfonso Ruiz de la Torre vecino de Villacarrillo.

Andrés Ruiz de la Torre vecino de Villacarrillo.

Miguel Ruiz García vecino de Villacarrillo.

Consuelo Ruiz Martínez 32 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Luis Ruiz Piña 51 años, albañil, vecino de Beas de Segura.

Pascual Ruiz Piña 55 años, comerciante, vecino de Beas de Segura.

Ramón Ruiz Ramírez 30 años, estudiante, vecino de Beas de Segura.

Ramón Ruiz Ruiz 22 años, seminarista, vecino de Peal de Becerro.

Antonio Salazar Tamargo 18 años, estudiante, vecino de Peal de Becerro.

José Sánchez Frías 32 años, estudiante, vecino de Beas de Segura.

Saturnino Sánchez Frías 28 años, labrador, vecino de Beas de Segura.

Juan Sánchez Pérez 60 años, labrador, vecino de Beas de Segura.

Jerónimo Sanz García vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Sierra Martínez 34 años, factor, vecino de Cazorla.

Domingo Sola Frías 30 años, médico, vecino de Beas de Segura.

Antonio Sola Ruiz 30 años, empleado, vecino de Beas de Segura.

José María Soria García labrador, vecino de Cazorla.

Francisco Soto Montañés vecino de Villacarrillo.

José Tallante Martínez 32 años, pintor, vecino de Cazorla.

Cristóbal Tallante Montañés 29 años, pintor, vecino de Cazorla.

Antonio Torres Avilés 41 años, comerciante, vecino de Peal de Becerro.

Gabriel Torres Linares 39 años, propietario, vecino de Cazorla.

Petronilo Torres Pérez 25 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

José Trevilla García del Prado vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Trevilla García Prados vecino de Adamuz (Córdoba).

Antonio Trillo del Real 35 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Eugenio Trillo del Real 33 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

José Trillo del Real 29 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Fermín Trillo Romero 37 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

Juan Ureña Arjona vecino de Torredonjimeno.

Crisóstomo Ureña Estrella vecino de Torredonjimeno.

Luis Valverde Cano vecino de Adamuz (Córdoba).

Martín Velasco Lorente 54 años, propietario, vecino de Cazorla.

Romualdo Zafra Robles 40 años, labrador, vecino de Peal de Becerro.

10 comentarios:

  1. Ricardo Fernández Coll "Richi"2 de diciembre de 2011, 1:03

    Memoria Histórica, se dice algo de este caso, como Memoria Histórica. No se oculta igual que tantos y tantos crímenes perpetrados a mansalva sin juicio y sin motivos, solo por ser sacerdote o de derechas.

    "Richi"

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda la razón camarada. AE.

    ResponderEliminar
  3. Estremecedora esta sanguinaria historia, como tantas otras perpetraron esos hijos del diablo. Y, encima se quejan de que esos criminales fueran juzgados. A eso le llaman la represión franquista. Al final los marxistas, de verdugos se convierten en martires. No seria nada de extrañar, que tal como se desenvuelven las cosas en las provincias vascongadas, los jueces que han condenado a los etarras, sean asesinados por ejercer justicia. La historia, por desgracia se repite. Aún no se ha escrito el ultimo capitulo de la gran traición. Derribar por la traición y el perjurio al Regimen del 18 de Julio, fue la mayor felonia que podian hacer, quienes nos han llevado a esta republica coronada. De momento es la mierdocracia más sangrienta de Europa, ahora con esta crisis, nos han llevado a la extrema pobreza (para muchos a la inmediata postguerra). El final sera apocaliptico.

    ResponderEliminar
  4. Una pregunta tonta.. ¿Donde estaba situado el Pozo del Tio Raimundo? cuando he leido la historia, (Impresionante y magnificamente narrada, como todo lo que hace Richi) me vino a la mente la actual estacion de el Pozo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La actual estación El Pozo es la del Pozo del tío Raimundo.

      Eliminar
  5. Y estos datos Emilio son un pequeño canapé de la barbarie comunista que azotó España en esa época. Una historia olvidada y que la mayoría de nuestros jóvenes desconocen, o lo que es peor aún, ya se han encargado de lavarles el cerebro para ocultar la verdad y tergiversar las cosas a su favor.
    Es nuestra obligación intentar difundir todos estos contenidos, aunque caigan en saco roto.
    Un fuerte abrazo camarada.

    ResponderEliminar
  6. En el mismo sitio que ahora gatita guapa.

    ResponderEliminar
  7. Ricardo Fernández Coll "Richi"19 de febrero de 2012, 9:21

    Aroa, por haber estado desconectado durante aproximadamente dos meses, no pude ver tú comentario en su momento y hoy al verlo, te agradezco tus palabras, pero este articulo es obra de nuestro común amigo y camarada Manuel Alonso Lamberto. Un abrazo. "Richi"

    ResponderEliminar
  8. ¡Que casualidad! El mismo día: "El 12 de agosto de 1936 las tropas del General Yagüe iniciaron el asalto a Badajoz dejando tras de sí un balance de 3.800 muertos. “Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted que continuara con 4.000 prisioneros o que los dejara libres para que Badajoz fuera roja otra vez?”, contestó Yagüe a la pregunta del 'New York Herald Tribune' sobre lo sucedido".- Lo peor es que Yagüe era milirar, había jurado fidelidad a la bandera de su patria, (entonces tricolor), pero se atuvo a las consignas de Molaen lugar de las del gobierno legítimo y usó las armas que su patria había puesto en sus manos para defenderla (a su patria) contra sus propios compatriotas. Todos infames.. pero no hay color
    Un hijo de un jefe de milicias de Requetés

    ResponderEliminar
  9. Falso: Cuando Yagüe "juró fidelidad a la bandera de su patria" no existía siquiera la bandera republicana española a la que usted se refiere. Es una creación o invento de la II República. La anterior (I República) no tuvo nada que ver con ella, no existía dicha insignia. Él, Yagüe, juró sobre la roja y gualda con el escudo real, bandera que tenía siglos de antigüedad. Juró como Franco y como Mola, como Cabanellas (masón)y como Queipo de LLano (republicano); juró como Pozas o Miaja, como Vicente Rojo o Hidalgo de Cisneros o Casado... Juró cómo todos. Era la bandera de España, en aquellas fechas. Luego, fue cambiada por "la tricolor". Esto son hechos, no interpretaciones, ni opiniones ni valoraciones. Y para su información, también, otro hecho: cuando estalló la sublevación o alzamiento militar se hizo con las banderas republicanas desplegadas y al grito de ¡Viva la República!. No, no estaban locos ni eran cínicos, es que se levantaron no contra la República sino contra el Gobierno del Frente Popular,una creación estratégica de Stalin, por cierto, como las Brigadas Internacionales, otros dos hechos, tanto para quienes les gusten éstos como para quienes no.
    Y para terminar: la bandera republicana fue siempre relegada o arrinconada por los "republicanos" que la habían creado, votado, firmado.... Sólo se usaba en actos oficiales protocolarios. En la calle, en los mítines de los políticos socialistas,anarquistas y comunistas (fuesen stalinistas, poumistas u otros), en conferencias de intelectuales de esas ideas, en las manifestaciones de todo tipo, etc., se usaban las banderas rojas de Sindicatos y/o Partidos. Al igual que nadie cantaba el Himno de Riego sino la Internacional y que los vítores (abundantes y estentóreos, eso sí) eran para Rusia. Es más, gritar "Viva España" (nación/pueblo) era despreciado y perseguido. En el mejor de los casos (actos protocolarios) era "Viva la República" (forma de gobierno).Se sustituía o confundía (¿inocentemente?, no lo creo) dos realidades de distinto orden y/o "magnitud".
    ¿En dónde quedaba o estaba España?. En la realidad social visible y audible no, desde luego.

    ResponderEliminar